contadores de paginas web

Posimpresionismo

“Más allá del arte figurativo”

“La noche estrellada”, 1889. Vincent van Gogh.

En 1886, cuando se celebró la octava y última exposición impresionista, hasta los artistas más representativos del movimiento empezaron a sentir que éste tenía sus limitaciones. El impresionismo había ejercido un enorme impacto, tanto en el aspecto técnico como por su manera de emancipar el arte: dado que la perfección técnica no era necesaria, quedaba abierto el camino a artistas sin preparación formal. Y, el público estaba más preparado para apreciar los méritos de nuevas formas de expresión. Así surgieron varios movimientos muy diversos, pero casi todos ellos se pueden contemplar a la luz del impresionismo o como reacción contra él, por lo que se los suele agrupar bajo el encabezado de «posimpresionismo».

Leer más: Posimpresionismo

Impresionismo

“Pintores de la vida moderna”

“Monet pintando en su jardín de Argenteuil” por Pierre-Auguste Renoir, 1873.

Durante la mayor parte del siglo XIX, los ojos del mundo artístico miraron hacia París. El interés del gran público por las artes generó fuertes pasiones y lealtades: las exposiciones, funciones teatrales y conciertos podían provocar ovaciones o abucheos clamorosos. El terreno estaba abonado para las nuevas ideas. En 1863 varios pintores jóvenes se conocieron en el estudio de Gabriel-Charles Gleyre (1808-1874). El grupo incluía a Claude Monet (1840-1926), Auguste Renoir (1841-1919), Alfred Sisley (1839-1899) y Jean-Frédéric Bazille (1841-1871).

Leer más: Impresionismo

Realismo

“Imágenes del lado duro de la vida”

“Los sirgadores del Volga”. Pintura realista.

En la primera mitad del siglo XIX Europa se recuperaba del caos de las guerras napoleónicas; la industrialización deshacía comunidades tradicionales y creaba otras nuevas en las ciudades; los descubrimientos científicos y las innovaciones tecnológicas alteraban la percepción popular del mundo; y el descontento latente se combatía con represión política. El romanticismo ya no servía como respuesta a este nuevo clima, era demasiado escapista, emotivo y elitista. Los artistas y escritores pendientes de la realidad querían retratar el mundo contemporáneo tal como ellos lo veían, y a veces -aunque no siempre- intentaban expresar ideales revolucionarios, y para ello adoptaron un enfoque que llamaron: realismo.

Leer más: Realismo

Romanticismo

“Emoción e imaginación”

El alma de la rosa. 1908. John William Waterhouse

A finales del siglo XVIII, muchas personas -inspiradas por escritores como Jean Jacques Rousseau (1712-1778) y Edmund Burke (1729-1797)- empezaron a pensar que para ser verdaderamente moderno era preciso quebrantar las normas que constreñían a la sociedad y dar libre expresión a las emociones y la imaginación, ya que, para ellos, la disciplina y formalidad del neoclasicismo sólo podía reflejar un lado de la condición humana. A este movimiento se le llamó romanticismo, palabra derivada de los emocionantes relatos medievales que hablaban de mitos, magia y seres sobrenaturales, llamados «romances» por haberse escrito en el lenguaje cotidiano -romance- y no en latín.

Leer más: Romanticismo

Neoclasicismo

Arte para la «Era de la Razón»

Reconstrucción de la Acrópolis y el Areópago de Atenas, pintura de Leo von Klenze.

A mediados del siglo XVIII comenzaron las excavaciones en las ciudades romanas sepultadas de Pompeya y Herculano, y los extraordinarios hallazgos artísticos dispararon la imaginación de los árbitros del gusto y de la moda en Europa. Nunca antes se había estudiado con tanto interés y precisión el arte y la arquitectura del mundo antiguo, ni habían sido tan accesibles las ruinas de Grecia y Roma, porque, por primera vez en siglos, viajar era seguro. Para los ricos, el «Grand Tour» llegó a ser casi obligatorio. Al nuevo estilo que llevaron de vuelta a sus países -Francia, Inglaterra y Alemania- se le llamó neoclasicismo.

Leer más: Neoclasicismo

Más articulos